Ayuda y Sanación
Escrito por Conrad White Eagle
Según las tradiciones de mi pueblo y de numerosos pueblos antiguos, siempre he oído a mis antepasados hablar del poder de sanación, de los “médecines men” y los “médecines women”.
Estas personas que han sido elegidas desde su nacimiento, tienen varios poderes para comunicar con el “Great Spirit” así como con sus espíritus guía y otros espíritus en otros mundos, para ayudarles y recibir mensajes con el fin de ayudar a las personas de sus pueblos.
Desde mi más tierna infancia, siempre he sabido que estas personas tenían la capacidad de curar a distancia, y de sanar enfermedades consideradas “incurables” según la medicina tradicional.
Yo no sabía que esas capacidades también podía existir para curar a los animales, hasta el día en que conocí a una señora, que venía de Estados Unidos, Laila del Monte.
Deseaba conocer a esta persona, pues ella tenía la posibilidad de “comunicar con los animales”, y era evidente que deseaba compartir ciertas cosas con ella, pues desde mi más tierna infancia, yo mismo comunicaba con los animales salvajes.
Cuando descubrí lo que hacía Laila del Monte, más allá de comunicar con los animales, comprendí una cosa increíble y magnífica, y eso me hizo pensar en las “médecines women” que forman parte de mis tradiciones, pues ella poseía igualmente la capacidad de ayudar y de sanar a distancia, incluso a miles de kilómetros, animales que sufrían de problemas físicos. Era evidente para mí que eso entraba dentro de otro campo que la “comunicación con los animales”, pues en ella es un don que le ha sido ofrecido desde “arriba” desde su infancia. Laila es completamente “guiada” y es una “herramienta” del cielo para ayudar a los animales y seres humanos. Conectada y ayudada por sus guías, los “espíritus sanadores”, Laila hace siempre las cosas con el corazón, con amor, con mucha humildad, discernimiento, honestidad, sinceridad e integridad.
He visto con mis ojos sanaciones increíbles, con animales enfermos que incluso los veterinarios consideraban como “perdidos” e incurables.
Uno de los ejemplos entre tantos otros, y sin duda increíble, es el de un perro que tenía necrosis en la pata y que los veterinarios habían decido cortar, porque el miembro estaba considerado como muerto. Laila del Monte ha ayudado al perro y la pata ha recobrado progresivamente sus funciones y su motricidad, el miembro volvió a revivir, el perro no fue amputado y hoy camina y corre como si nada hubiera ocurrido...
El ejemplo de otro perro cuyo atlas se había fracturado y la laringe había sido triturada como consecuencia de un ataque de otros perros. Laila del Monte ha “ayudado” a ese perro y se ha curado.
Hoy numerosos veterinarios acuden a Laila del Monte cuando piensan que un animal no puede ser “ayudado” mediante una medicina tradicional.
Pero esto va aún más lejos.
He asistido a numerosos testimonios, yo mismo lo he podido ver, casos en los que Laila del Monte ha “ayudado” a personas consideradas como difícilmente curables, o incluso incurables, por la medicina clásica.
Un ejemplo muy sorprendente me viene a la memoria, en la que una joven había tenido un grave accidente de caballo. Tenía los riñones dislocados y los médicos cirujanos le dijeron que seguramente no podrían salvarla. Esta joven se puso en contacto con Laila del Monte como última esperanza. Después de tres días de “ayuda”, la joven fue curada, los riñones se “reconstituyeron como por milagro” según las palabras de los médicos... Hoy la joven vive normalmente...
Algunas personas en el mundo entero poseen grandes capacidades y dones que les son “ofrecidos”. Es bueno tener un gran respeto por esas cosas sagradas que no son “explicables” sino simplemente extraordinarias. Es evidente que lo que hace Laila del Monte para la ayuda de los problemas físicos no tiene nada que ver con la comunicación con los animales, y es necesario hacer el discernimiento y no confundir las cosas.
Laila del Monte forma parte de los seres de este mundo que están aquí para “ayudar” incluso si esto no puede explicarse concretamente en el mundo moderno en el que vivimos, es simplemente maravilloso...
Es simplemente así...
